Web del acorazado Bismarck

OPERACIÓN RHEINÜBUNG

Por José Mª Rico

Bismarck en Gotenhafen
El Bismarck atracado en el muelle de Gotenhafen en mayo de 1941, poco antes de comenzar la Operación Rheinübung.

Introducción.

Después del éxito logrado por los buques de superficie en aguas del Atlántico durante el invierno de 1940-41, el Alto Mando naval alemán decidió montar una operación mucho más ambiciosa. La idea era mandar al Atlántico un poderoso grupo de combate formado por los acorazados Bismarck, Tirpitz, Scharnhorst y Gneisenau para atacar el tráfico marítimo aliado. Estos dos últimos acorazados se encontraban en Brest, en la Francia ocupada, desde el 22 de marzo, después de realizar una exitosa campaña de dos meses en el Atlántico Norte al mando del comandante general de la Escuadra, almirante Günther Lütjens, en la que hundieron o capturaron a 22 barcos mercantes totalizando 116.000 toneladas. El Bismarck a punto de terminar su periodo de adiestramiento en el Báltico pronto estaría listo para hacerse a la mar en lo que sería su primer crucero de guerra. Sin embargo, al Tirpitz que acababa de ser entregado a la Kriegsmarine el 25 febrero todavía le quedaban varios meses de adiestramiento, y era improbable que estuviese listo para esa primavera. Además resultó que el Scharnhorst debía entrar en dique seco y someterse a reparaciones en sus máquinas lo que inmovilizaría al buque por lo menos hasta junio.

El 2 de abril, el mismo día que el Bismarck embarcaba los dos últimos hidroaviones Arado 196, el Mando de Guerra Naval (Seekriegsleitung) dejó clara la estrategia a seguir en su orden de operaciones (B.Nr. 1. Skl. I Op. 410/41 Gkdos Chefs.). Descartados el Tirpitz y el Scharnhorst, se decidió que el Bismarck y el nuevo crucero pesado Prinz Eugen serían enviados al Atlántico Norte a finales de abril, bajo el mando del comandante general de la Escuadra. A estos dos buques se les uniría más tarde en alta mar el Gneisenau saliendo desde Brest. La misión de los buques alemanes era la de atacar a los convoyes aliados que operaban en el Atlántico Norte por encima de la línea del Ecuador. No obstante, tras la experiencia obtenida por el Scharnhorst y el Gneisenau y debido al éxito alcanzado en su anterior salida, ahora los convoyes enemigos iban fuertemente protegidos por cruceros o acorazados británicos. Así que llegado el caso, el poderoso Bismarck sería el encargado de hacer frente al buque de escolta, mientras que los otros buques procederían sin problemas al ataque del convoy.

El Almirantazgo británico estaba inquieto y tenía serias sospechas de que los alemanes estaban montando una gran operación con buques de superficie en el Atlántico. Los británicos, conscientes de la presencia del Scharnhorst y el Gneisenau en Brest y del peligro que supondría su salida a la mar en conjunción con el Bismarck, se dispusieron a inmovilizarlos mediante bombardeos aéreos. El 6 de abril, un avión Beaufort del 22.º Escuadrón del Coastal Command de la RAF al mando del teniente Kenneth Campbell alcanzó al Gneisenau con un torpedo en la banda de estribor, a popa, entre las secciones III y IV. El avión británico fue derribado por las baterías antiaéreas instaladas en tierra, pero el Gneisenau tuvo que entrar en dique seco para reparar. Apenas unos días después, en la noche del 10 al 11 de abril, el acorazado fue alcanzado de nuevo durante un bombardeo de la RAF. Esta vez por cuatro bombas de 500 libras que causaron daños adicionales además de matar a 72 hombres, por lo que las reparaciones debieron de alargarse durante meses. Como resultado de dichos ataques, sólo el Bismarck y el Prinz Eugen estarían en condiciones de hacerse a la mar para hacer la guerra al tráfico marítimo en la primavera de 1941.

Así pues, parece que había más que suficientes argumentos para cancelar la salida del Bismarck y esperar hasta el otoño a que el Tirpitz o los acorazados estacionados en Brest estuviesen listos. Además las cortas noches primaverales aumentaban las posibilidades de que los buques alemanes fuesen detectados por el enemigo antes de alcanzar el Atlántico. Pero a pesar de estos inconvenientes, la idea de sacar al Bismarck y al Prinz Eugen al Atlántico en la primavera no era mala. La posición de Inglaterra, con sus rutas marítimas de aprovisionamiento amenazadas, era crítica, y darle cinco meses de "relativa tranquilidad" en el mar no haría mas que reforzar su posición. También existía el creciente temor de que los Estados Unidos pudiesen entrar en guerra en cualquier momento, lo reduciría de forma considerable los movimientos de la flota alemana. Resultaba también irónico mantener a un buque con el potencial del Bismarck amarrado en su base sin poder actuar. El comandante en jefe de la Kriegsmarine, gran almirante Erich Raeder, no quiso aflojar el acoso y decidió seguir adelante con la operación. Lo más importante era que los dos buques alemanes alcanzasen el Atlántico sin ser detectados. Después podrían perderse en la inmensidad del océano y lanzarse a por los convoyes.

Mientras tanto, el almirante Lütjens estuvo en París el 8 de abril con el comandante en jefe de la flota submarina, vicealmirante Karl Dönitz, para perfilar el apoyo que el arma submarina tendría que proporcionar a su agrupación. Ambos almirantes se conocían bien al haber coincidido en varias ocasiones antes de la guerra. Se acordó que los submarinos permanecerían como de costumbre en sus posiciones asignadas, pero si surgiese cualquier oportunidad de una acción coordinada con el Bismarck se explotaría al máximo. Además, el comandante general de la Escuadra estaría constantemente informado de la disposición de los U-boote y de las intenciones del mando submarino. Por tanto, un oficial de enlace de submarinos fue destinado al Bismarck.

El 22 de abril, Lütjens estableció los detalles de la operación que recibió el nombre en clave de Rheinübung (Ejercicio Rin). La salida de los buques alemanes era inminente, pero el 23 de abril, el Prinz Eugen fue averiado mientras se dirigía a Kiel por la explosión de una mina magnética. Así que las necesarias reparaciones obligaron a retrasar el inicio de la operación dos semanas. Tres días después, el 26 de abril, Lütjens y Raeder mantuvieron una entrevista en Berlín donde pudieron analizar la situación a fondo. El comandante general de la Escuadra sugirió a Raeder la posibilidad de posponer la operación hasta que el Scharnhorst o el Tirpitz estuvieran listos. El gran almirante sin embargo rechazó la idea argumentando que la batalla del Atlantico debía reanudarse lo antes posible.

Mientras tanto, abordo del Bismarck se ultimaban los últimos preparativos. A finales de abril, se instalaron dos nuevos montajes cuádruples de 20 milímetros (2 cm Flak C/38) a ambos lados del mástil-torre sobre la plataforma del proyector luminoso. El 28 de abril, el capitán de navío Lindemann informó al Alto Mando de la Kriegsmarine (OKM), al Grupo Norte, al Grupo Oeste, y al comandante general de la Escuadra, que el Bismarck se encontraba listo, en plenas condiciones operativas, y con provisiones para tres meses.1 El comandante del Bismarck anotó en el diario de guerra:

    "La primera fase de la vida del buque desde la entrada en servicio el 24 de agosto de 1940, ha sido completada con éxito. El objetivo ha sido alcanzado después de 8 meses, con un retraso sobre la fecha establecida de sólo 14 días; a pesar de que la intención inicial (Pascua) fue abandonada por el obligado periodo de espera de seis semanas en Hamburgo (21.1 - 6.3.1941) debido al bloqueo del canal de Kiel por los hielos.
    La dotación puede estar orgullosa de este logro. Fue alcanzado por que existe un deseo común de enfrentarse al enemigo lo antes posible. Por lo tanto, no he tenido ningún reparo a la hora de exigirles lo máximo durante un período tiempo prolongado, y por que el buque y sus equipos han aguantado perfectamente, a pesar del uso continuado y el tiempo de espera debido a averías y daños.
    El estado de adiestramiento que se ha alcanzado, está a la altura del de una inspección de combate completa en los tiempos de paz. Aunque la dotación, con algunas excepciones, carece de experiencia real en combate, tengo la confianza de que todas las futuras exigencias del combate serán abordadas en consecuencia. Este sentimiento está reforzado por el hecho de que el valor combativo de este buque, en virtud del estado de adiestramiento alcanzado, despierta gran confianza en cada hombre de forma que por primera vez en mucho tiempo podemos sentirnos al menos en igualdad a cualquier oponente.
    El retraso de nuestro despliegue, cuya fecha aproximada no se le pudo ocultar a la dotación, es una gran decepción para todos los implicados.
    Usaré el tiempo de espera para perfeccionar aún más el entrenamiento, pero también para proporcionar más descanso a la dotación. Además, tengo la intención de dedicar más tiempo a las tareas de las brigadas y el mantenimiento exterior del buque, ya que ambas tareas necesariamente han tenido un papel menor. Adicionalmente, repondré cada semana las provisiones consumidas del requisito para tres meses."

El 5 de mayo, Hitler hizo una visita a Gontenhafen para inspeccionar el Bismarck fondeado en la rada, y el Tirpitz atracado al muelle. Consecuentemente, el gallardete personal del Führer así como la bandera del comandante general de la Escuadra, fueron izados a bordo. Reader no estaba presente, y Lütjens recibió al Führer, no obstante no le informó de la próxima salida a la mar de la agrupación.

El 13 de Mayo, el almirante Lütjens y su Estado Mayor embarcaron en el Bismarck, y después el buque pasó toda la tarde en la golfo de Danzig realizando ejercicios de toma de petróleo en la mar con el Prinz Eugen antes de fondear por la noche frente a Gotenhafen. Al día siguiente, durante transcurso de otros ejercicios con el crucero ligero Leipzig, la grúa de 12 toneladas de babor del Bismarck se averió. Puesto que esto afectaba directamente la operatividad de los hidroaviones y los botes, la salida del Bismarck se retrasó una vez más para poder hacer las reparaciones correspondientes. Finalmente, el 16 de mayo Lütjens informó al Grupo Norte de que los buques estaban listos para hacerse a la mar, y la fecha de comienzo de la Operación Rheinübung quedó fijada para el 18 de mayo.

petróleo Prinz Eugen Bismarck
El crucero pesado Prinz Eugen siendo abastecido de petróleo por el Bismarck durante un ejercicio en el mar Báltico. Al contrario que en otras marinas que realizaban esta maniobra de banda a banda, en la Kriegsmarine lo hacían colocando los buques en línea de fila. Esta foto fue probablemente tomada el 13 de Mayo 1941.


La salida del Bismarck.

A las 1000 de la mañana del 18 de mayo de 1941 en Gotenhafen, el almirante Lütjens, acompañado de su ayudante personal, pasó revista a la dotación del Prinz Eugen. Más tarde se celebró una conferencia a bordo del Bismarck, en la que el almirante expuso los planes de la operación a los dos comandantes de buque, capitanes de navío Ernst Lindemann y Helmuth Brinkmann. Se decidió que si el tiempo era favorable, la agrupación no se detendría en el Korsfjord (Krossfjord en la actualidad) y navegaría directamente hacia el norte, para tomar combustible del Weissenburg antes de entrar en el estrecho de Dinamarca entre Islandia y Groenlandia.2

Al mediodía, el Bismarck abrió del muelle bajo los acordes de Muß i' denn tocada por la banda de la escuadra, y fondeó en la rada de Gotenhafen para tomar provisiones y combustible. La Operación Rheinübung se había puesto en marcha. Mientras repostaba en la rada, una de las mangueras de fuel-oil se rompió y el Bismarck no pudo llenar los tanques al máximo de su capacidad. Nada significativo, aunque se dejaron de llenar unas 200 toneladas de combustible. Poco después de las 2100 el Prinz Eugen levó anclas. El Bismarck abandonó Gotenhafen a las 0200 horas del 19 de mayo. Ambos buques navegaron por separado hasta la isla de Rügen, donde se encontraron hacia el mediodía del 19 de mayo. Fue entonces cuando Lindemann informó a la dotación del Bismarck por los altavoces que iban al Atlántico Norte a hacer la guerra al tráfico británico por un periodo de varios meses. Después, el Bismarck y el Prinz Eugen siguieron juntos hacia el oeste escoltados por los destructores Z23 (capitán de fragata Friedrich Böhme) y Z16 Friedrich Eckoldt (capitán de fragata Alfred Schemmel). Al anochecer se unió a la agrupación el destructor Z10 Hans Lody (capitán de fragata Werner Pfeiffer) con el jefe de la 6ª Flotilla de destructores capitán de fragata Alfred Schulze-Hinrichs a bordo. Durante la noche del 19 al 20 de mayo, los buques alemanes pasaron por el Gran Belt que se había cerrado al tráfico marítimo, y al mediodía del día siguiente ya estaban en el Kattegat.

El 20 de mayo, una vez en el Kattegat, la agrupación alemana fue avistada por múltiples pesqueros y mercantes suecos, lo que hacía peligrar el secreto de la operación. El cielo estaba despejado, y sobre las 1300 los buques alemanes fueron avistados en el Kattegat por el crucero sueco Gotland (capitán de navío Knut G. Ågren) que avisó del avistamiento a Estocolmo. Lütjens dio por hecho que este crucero informaría de su posición, e inmediatamente transmitió un mensaje sobre este incidente al Grupo Norte en Wilhelmshaven. Por la tarde, desde la Embajada británica en Estocolmo, el agregado naval británico, capitán de navío Henry W. Denham transmitió el siguiente mensaje al Almirantazgo en Londres:

    "Kattegat, hoy 20 de mayo. A las 1500, dos grandes buques de guerra, escoltados por tres destructores, cinco barcos y diez o doce aviones rebasaron Marstrand hacia el noroeste. 2058/20."
La escuadra alemana había sido descubierta.

Mientras tanto, a las 1330, la 5ª Flotilla de dragaminas (capitán de corbeta Rudolf Lell) se unió temporalmente a la agrupación para ayudar al Bismarck y al Prinz Eugen a pasar por los campos minados alemanes que cerraban la entrada al Kattegat. Tres minas fueron detonadas, y a las 1613 los dragaminas fueron despedidos. Al anochecer del día 20, los buques alemanes ya estaban a la altura de Kristiansand saliendo del Skagerrak. Fue entonces cuando Viggo Axelseen, de la Resistencia noruega, avistó desde la costa a la agrupación alemana informando por radio casi inmediatamente a Londres. Durante la noche del 20 al 21 de mayo, los alemanes arrumbaron hacia el norte.

Bismarck en el Báltico
El Bismarck durante su viaje hacia Noruega visto desde un dragaminas de la 5ª Flotilla el 20 de mayo 1941.


A primeras horas del 21 de mayo, el Almirantazgo británico recibió el informe de Denham, y seguidamente aviones de reconocimiento fueron puestos en alerta. Sobre las 0900, los buques alemanes entraron en el Korsfjord al sur de Bergen bajo un sol radiante. La intención inicial de Lütjens era la de seguir hacia el norte sin parada alguna, pero debido al buen tiempo que en nada favorecía a los alemanes, decidió recalar en el Korsfjord a la espera de continuar la marcha por la noche protegidos por la oscuridad. Prácticos subieron a bordo de los buques alemanes, y al mediodía, el Bismarck fondeó en el Grimstadfjord a unos 250-500 metros de la orilla más próxima. El Prinz Eugen siguió hacia el norte con los tres destructores y fondeó en la bahía de Kalvanes. Como medida de precaución dos barcos mercantes se arrimaron a ambas bandas del crucero alemán para hacer de escudos anti-torpedo. El viaje desde Gotenhafen hasta Bergen había cubierto unas 950 millas.

Bismarck Grimstadfjord
El Bismarck en el Korsfjord, en la mañana del 21 de mayo de 1941.


Mientras tanto, a las 1100 del 21 de mayo, dos Spitfire de reconocimiento del Coastal Command habían despegado desde Escocia para explorar la costa de Noruega en busca de los buques alemanes. A las 1315, uno de los Spitfire, pilotado por el oficial de vuelo Michael F. Suckling, avistó y fotografió a los buques alemanes fondeados cerca de Bergen desde una altura de 8.000 metros (26,200 pies), tras lo cual regresó a Escocia donde aterrizó en Wick sobre las 1415. El avistamiento de los buques alemanes por el crucero sueco Gotland en el Kattegat, así como también por miembros de la resistencia noruega el día anterior, demonstró ser muy desafortunado para los alemanes. Si la agrupación alemana hubiera pasado por el Canal de Kiel en lugar del Gran Belt, es posible que hubieran evitado esos avistamientos, y por consiguiente el envío posterior de los aviones de reconocimiento del Coastal Command. Pero el paso por el Canal tomaba dos días completos y no fue considerada como una opción viable por mando alemán.

Durante su breve estancia en el Korsfjord, el Bismarck y el Prinz Eugen cubrieron de color gris sus franjas blancas y negras de camuflaje. El Prinz Eugen tomó además combustible del Wollin ya que tenía menos de 2.500 toneladas en sus tanques. El Bismarck no tomó combustible y esto demostraría más tarde ser un error. Parcece que no figuraba en el calendario que el Bismarck repostase, y si lo hizo el Prinz Eugen fue por que era absolutamente indispensable debido a su menor autonomía. A las 1700, el Prinz Eugen terminó de rellenar sus tanques, y a las 1930 los buques alemanes levaron anclas. Fue entonces cuando el equipo de inteligencia del Bismarck recibió un mensaje de Alemania en el se informaba de que aviones británicos habían recibido instrucciones de buscar dos acorazados y tres destructores con rumbo norte. Poco antes del anochecer, sobre las 2000, los cinco buques alemanes abandonaron el fiordo noruego, y después de separarse de la línea de costa arrumbaron hacia el norte durante toda la noche.

Bismarck fondeado Grimstadfjord
Fotografía tomada a las 1315 horas del 21 de mayo por el Spitfire del Coastal Command desde unos 8.000 metros de altura. El Bismarck puede verse claramente a la izquierda fondeado en el Grimstadfjord con tres barcos mercantes. Posición 60º 19' 49" Norte, 05º 14' 48" Este. Al contrario que en muchas otras publcaciones, mostramos la foto aquí con la orientación correcta, norte arriba.


Por su parte los británicos seguían muy de cerca los movimientos de los alemanes. En la mañana del 21 de mayo, el comandante en jefe de la Home Fleet, almirante sir John Cronyn Tovey, había recibido el informe de Denham relativo al avistamiento de los buques alemanes en el Kattegat, y ordenó a los cruceros pesados Suffolk y Norfolk, ambos bajo el mando del contralmirante Willian Frederick Wake-Walker que vigilasen el estrecho de Dinamarca. Por la tarde, llegaron las fotos del reconocimiento aéreo del Spitfire que permitieron a los británicos identificar al Bismarck, y a un crucero de la clase Hipper. Por consiguiente, poco antes de medianoche, partieron desde Scapa Flow hacia Hvalfjord en Islandia, al mando del vicealmirante Lancelot Ernest Holland, el crucero de batalla Hood y el acorazado Prince of Wales, acompañados por los destructores Achates, Antelope, Anthony, Echo, Electra, y Icarus. Su misión era la de cubrir los lugares de acceso al Atlántico en el sur y este de Islandia. Tovey decidió permanecer en Scapa a bordo de su buque insignia, el acorazado King George V, a la espera de confirmar que el Bismarck había abandonado Noruega.

Hacia el estrecho de Dinamarca.

Durante la noche del 21 al 22 de mayo el tiempo empeoró. La agrupación alemana marchaba rumbo al norte, con los tres destructores en vanguardia y el Prinz Eugen cerrando la formación. A las 0420 de la madrugada, los destructores abandonaron el grupo y se dirigieron al este, hacia Trondheim, mientras que el Bismarck y el Prinz Eugen continuaron hacia el norte a 24 nudos. A las 1237 hubo una alarma antisubmarina y los buques alemanes comenzaron a navegar en zig zag durante media hora. Cuando terminó la alarma, la parte superior de las torres de la artillería principal y secundaria se pintó de gris, y las grandes esvásticas de la cubierta superior fueron cubiertas con lonas ya que podían revelar la identidad de los buques alemanes a los aviones enemigos. Después pusieron rumbo al noroeste, hacia el estrecho de Dinamarca. Durante todo el día el cielo estuvo cubierto de nubes, y la niebla era tan espesa que el Bismarck, que iba delante, se veía obligado a encender sus proyectores luminosos para que el Prinz Eugen no lo perdiera de vista y evitar una posible colisión ya que la visibilidad era muy mala. Las condiciones atmosféricas eran ahora idóneas para que los buques alemanes pudiesen cruzar el estrecho de Dinamarca y alcanzar el Atlántico sin ser descubiertos.

Bismarck en el estrecho de Dinamarca
El Prinz Eugen sigue al Bismarck entre la niebla ayudado por uno de sus proyectores luminosos. 22 de mayo.


En Alemania, el almirante Reader, finalmente informó a Hitler en el Berghof de que el Bismarck y el Prinz Eugen estaban de camino hacia el Atlántico para hacer la guerra al tráfico. Hitler se mostró ansioso, y expresó sus dudas y temores al respecto, pero Raeder consiguió convencerle de continuar con la operación.

Mientras tanto, a las 2000 horas del 22 de Mayo, el almirante Tovey recibió por fin noticias de que los buques alemanes habían abandonado Noruega. Zarpó entonces de Scapa Flow con el acorazado King George V, el portaaviones Victorius, los cruceros ligeros Kenya, Galatea, Aurora, Neptune, Hermione, y los destructores Active, Inglefield, Intrepid, Lance, Punjabi, y Windsor. El crucero de batalla Repulse navegando desde el Clyde se uniría a esta agrupación a la mañana siguiente. Esa misma noche Winston Churchill cablegrafió al presidente Franklin D. Roosevelt:

    "Ayer, veintiuno, Bismarck, Prinz Eugen y ocho barcos mercantes localizados en Bergen. Bajo techo de nubes impidió ataques aéreos. Esta noche [descubrimos] han zarpado. Tenemos razones para creer que intentan una formidable incursión en el Atlántico. Si no logramos alcanzarlos a la salida, su marina podría seguramente señalárnoslos. King George V, Prince of Wales, Hood, Repulse y portaaviones Victorious, con buques auxiliares estarán tras su rastro. Dadnos su posición y nosotros terminaremos el trabajo."3

El 23 de mayo continuó el mal tiempo. A las 1300 horas, los relojes del Bismarck y el Prinz Eugen se retrasaron una hora, pasando a coincidir con el horario de Europa central.4 Por la tarde, a las 1420, los buques alemanes establecieron un nuevo rumbo, al 270º, y empezaron a acercarse al estrecho paso entre el límite de los hielos de Groenlandia y los campos minados británicos de la zona. Así pues, a las 1730, el Bismarck y el Prinz Eugen activaron sus equipos antimagnéticos. A las 1811, los alemanes creyeron avistar barcos a estribor pero resultaron ser icebergs que eran bastante comunes en esas latitudes. Unos minutos más tarde la agrupación alemana alcanzó el límite de los hielos y puso rumbo al 240º. De pronto, a las 1922, sonó la alarma en el Bismarck cuando el crucero pesado británico Suffolk (capitán de navío Robert Meyrick Ellis) fue avistado muy brevemente entre la niebla, a siete millas escasas de distancia. Los alemanes, no obstante, no pudieron enfrentar al enemigo ya que el crucero desapareció rápidamente tras la niebla. El Suffolk también había avistado a los alemanes antes de retirarse y acto seguido envió el correspondiente informe: "Un acorazado, un crucero a la vista a 20º. Distancia siete millas, rumbo 240º."5 Apenas una hora después, a las 2030, los alemanes detectaron al crucero pesado británico Norfolk (capitán de navío Alfred Jerome Lucian Philipps) a babor, y esta vez el Bismarck abrió fuego inmediatamente. En total disparó cinco salvas de las que tres ahorquillaron al buque de la Royal Navy. El Norfolk no fue alcanzado por ningún impacto directo aunque algunos cascotes de metralla cayeron a bordo, así que tuvo que lanzar una cortina de humo y ocultarse rápidamente entre la niebla. Después ambos cruceros británicos se situaron a popa de los buques alemanes, el Suffolk, equipado con un radar del tipo 284, a estribor, y el Norfolk, con un aparato más antiguo del tipo 286M, a babor. Se limitaron a mantener contacto por radar a la espera de que unidades más potentes pudieran entablar combate con los alemanes.

A bordo del Bismarck, el radiotelémetro de proa (FuMO 23) había quedado fuera de servicio debido a la onda expansiva de las torres proeles, así que Lütjens ordenó entonces un cambio de posiciones. Situó al Prinz Eugen con sus radiotelémetros (FuMO 27) intactos en vanguardia, y al Bismarck con su artillería más poderosa detrás para mantener a raya a los cruceros británicos en caso de que se aproximasen demasiado. Este cambio de posiciones causaría gran confusión en los británicos a la mañana siguiente.

Después de ser avistado por los cruceros británicos, Lütjens podría haber dado la vuelta y dirigirse al mar de Noruega para tomar combustible del Weissenburg. De hecho, ya había actuado de esta forma a principios de año, cuando entando al mando del Scharnhorst y el Gneisenau había sido detectado por el crucero británico Naiad en el paso entre las Islas Feroe e Islandia. Una retirada ahora hubiera obligado a los cuatro buques de línea británicos que ya habían salido a la mar (Hood, Prince of Wales, King George V y Repulse), a regresar a Scapa Flow con un considerable gasto de combustible. Sin embargo en esta ocasión Lüjens continuó su marcha con la esperanza de poder romper el contacto por la noche. Las condiciones atmosféricas en el estrecho de Dinamarca eran favorables y Lütjens probablemente creía que las unidades pesadas de la Home Fleet se encontraban todavía muy lejos para poder interceptarle. Los informes de reconocimiento alemanes parecían confirmarlo, aunque la verdad es que la fuerza del vicealmirante Holland se aproximaba a la zona a gran velocidad. Otra cosa que Lütjens no tuvo en cuenta fue el acertado uso que los británicos hicieron del radar. Sobre las 2200, el Bismarck viró en redondo para tratar de sorprender al Suffolk, pero el buque británico atento, dio media vuelta y mantuvo las distancias, así que el Bismarck regresó a la formación tras el Prinz Eugen. Durante toda la noche los alemanes arrumbaron hacia el sudoeste a 29 nudos, intentando romper contacto con los cruceros británicos pero sin resultado.

Nada más recibir los primeros informes del enemigo y a pesar de las pésimas condiciones meteorológicas, los británicos decidieron enviar aviones de reconocimiento desde Islandia para patrullar el estrecho de Dinamarca en busca de los buques alemanes. A las 2225 horas, el Short Sunderland Z/201 (Oficial del vuelo R. J. Vaughn) despegó desde Reykjavik. A este hidroavión le siguió el Lockheed Hudson L/269 (Oficial de vuelo Devitt) que despegó desde el aeródromo de Kaldaðarnes a las 2318 horas.6

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Notas:

1. El Grupo Norte era la estación naval de mando alemana con base en Wilhelmshaven. En esta época estaba al mando del Generaladmiral Rolf Carls. El Grupo Oeste, con base en París estaba al mando del Generaladmiral Alfred Saalwächter.

2. Islandia fue ocupada por los británicos el 10 de Mayo de 1940 tras la invasión alemana de Dinamarca. En mayo de 1941, las tropas británicas en la isla alcanzaban los 25.000 hombres.

3. WSC para FDR, 23 de Mayo (FDR microfilm I/0323). Ver también PRO ADM 205/10.

4. Todas las horas utilizadas en este relato coinciden con el horario alemán de verano que era el mismo que el horario británico doble de verano (ambos con una hora de adelanto respecto al horario de Europa Central, y dos horas de adelanto respecto a Greenwich.)

5. El marinero Alfred Newall a bordo del Suffolk fue el primer hombre en avistar al Bismarck en el estrecho de Dinamarca.

6. El L/269 regresó a las 0405 sin haber avistado nada. El Lockheed Hudson G/269 (Oficial de vuelo A.J. Pinhorn) despegó a las 0400 horas del día 24, y aunque dos horas más tarde pudo ver desde el aire la batalla en el estrecho de Dinamarca que significó la destrucción del Hood, no fue capaz de identificar ninguno de los buques participantes.


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